Más que entender: volver a sentir que puedes elegir.
La Escuela pone lenguaje, práctica y ritmo a lo que muchas veces se vive como confusión: querer acercarte y defenderte a la vez, necesitar amor y acabar atacando, querer paz y terminar cerrándote.
El objetivo es que empieces a reconocerte en medio de la escena, antes de que el patrón decida por ti.