Mi forma de trabajar ha ido madurando durante muchos años, integrando distintos mapas psicológicos, terapéuticos, espirituales y relacionales.
No creo que una sola escuela explique toda la complejidad del amor humano.
Una relación de pareja es un campo vivo donde se encuentran dos historias, dos cuerpos, dos sistemas nerviosos, dos formas de amar, dos heridas, dos maneras de protegerse, dos deseos de ser vistos y dos niveles de conciencia en evolución.
Por eso utilizo una mirada amplia, práctica y profunda.
la psicología humanista
Integro la psicología humanista, porque necesitamos comprender a la persona desde su experiencia interna, su historia, su dignidad y su potencial de crecimiento.
la Gestalt
Integro la Gestalt, porque muchas veces el cambio empieza cuando la persona puede darse cuenta de lo que está ocurriendo aquí y ahora, en su cuerpo, en su emoción, en su lenguaje y en su forma de contactar o retirarse.
las aportaciones de John Gottman
Integro las aportaciones de John Gottman, porque sus investigaciones ayudan a mirar con mucha claridad los patrones que deterioran el vínculo: la crítica, el desprecio, la actitud defensiva, la retirada, la dificultad para reparar y la importancia de cultivar amistad, admiración, mapas del mundo interior y pequeños gestos cotidianos de conexión.
la Terapia Imago
Integro la Terapia Imago, porque muchas elecciones y conflictos de pareja no son casuales: a veces buscamos, sin saberlo, un vínculo donde se despiertan heridas antiguas para poder verlas, nombrarlas y transformarlas desde una escucha más consciente.
la EFT o Terapia Focalizada en las Emociones
Integro la EFT o Terapia Focalizada en las Emociones, porque debajo de muchas discusiones no hay solo argumentos, sino miedo a perder el vínculo, necesidad de sentirse importante, protesta de apego, retirada defensiva o dolor no expresado.
herramientas cognitivo-conductuales
Integro herramientas cognitivo-conductuales, porque la forma en que interpretamos los hechos influye directamente en lo que sentimos, en lo que decimos y en cómo actuamos. Muchas veces no reaccionamos solo a lo que ocurrió, sino a la lectura interna que hicimos de lo ocurrido.
la Terapia de Aceptación y Compromiso
Integro la Terapia de Aceptación y Compromiso, porque no se trata de no sentir miedo, tristeza o rabia, sino de aprender a no quedar gobernados por esas emociones y poder actuar de acuerdo con nuestros valores, incluso en momentos difíciles.
el teatro terapéutico
Integro el teatro terapéutico, el trabajo expresivo y las dinámicas grupales, porque muchas comprensiones se encarnan mejor cuando se viven, se representan, se sienten en el cuerpo y se comparten en un campo humano seguro donde la persona deja de sentirse sola en su proceso.
la mirada sistémica y transgeneracional
Integro la mirada sistémica y transgeneracional, porque nadie ama en el vacío. Amamos desde una historia familiar, desde lealtades invisibles, desde modelos aprendidos, desde heridas heredadas y desde lugares que muchas veces no hemos elegido conscientemente.
las constelaciones familiares y la mirada sistémica profunda
Integro las constelaciones familiares y la mirada sistémica profunda, porque muchas dinámicas de pareja no se entienden solo mirando a los dos miembros de la relación; a veces hay que mirar el sistema completo, los lugares ocupados, las exclusiones, los duelos, las cargas y los vínculos invisibles.
la psicología evolutiva
Integro la psicología evolutiva, porque no amamos igual en todas las etapas de la vida. La pareja también nos pide madurar, diferenciarnos, dejar de vivir desde el niño herido, el adolescente que exige o el adulto que se desconecta para no sentir.
la PNL y el trabajo con lenguaje interno
Integro la PNL y el trabajo con lenguaje interno, porque la forma en que una persona interpreta lo que ocurre cambia profundamente su estado emocional, su conducta y la conversación que después puede tener.
el trabajo corporal y la regulación emocional
Integro el trabajo corporal y la regulación emocional, porque en una crisis de pareja no habla solo la mente. Habla el sistema nervioso. Habla el cuerpo. Habla la activación. Habla el miedo. Habla la defensa. Y si el cuerpo está en amenaza, la conversación difícilmente será amorosa, clara o reparadora.
la mirada del apego
Integro la mirada del apego, porque muchas reacciones de pareja tienen raíces profundas en el miedo a ser abandonados, invadidos, rechazados, controlados, no elegidos o no suficientemente importantes para el otro.
la psicología transpersonal
Integro la psicología transpersonal, porque el ser humano no es solo su historia ni sus defensas. Hay una dimensión más profunda de conciencia, sentido, presencia y Ser que puede empezar a guiar la relación cuando dejamos de vivir únicamente desde la herida o el ego.
Un Curso de Milagros
Integro Un Curso de Milagros, no como una teoría para negar el dolor humano, sino como una invitación a mirar el miedo, la culpa, el ataque, la proyección y la separación desde una conciencia más amplia. Para mí, el perdón no es justificar el daño; es dejar de mirar desde el ego que necesita tener razón para empezar a mirar desde una verdad más profunda.
también la mirada de los niveles de conciencia
Integro también la mirada de los niveles de conciencia, inspirada en autores como David Hawkins, porque no es lo mismo hablar desde la vergüenza, la culpa, el miedo, la ira, el orgullo, la neutralidad, la aceptación, el amor o la paz. La misma frase puede construir o destruir según el estado de conciencia desde el que nace.
la visión de Jung
Integro la visión de Jung, porque la pareja revela sombra. Lo que rechazo, lo que proyecto, lo que idealizo, lo que no quiero ver de mí, muchas veces aparece intensamente en el vínculo. La relación puede convertirse en un espejo incómodo, pero profundamente transformador.
una espiritualidad práctica
Integro una espiritualidad práctica, no desconectada de la vida cotidiana. Una espiritualidad que no se queda en meditar o hablar de amor, sino que se encarna en cómo escucho, cómo reparo, cómo pongo límites, cómo digo la verdad, cómo dejo de castigar con silencio, cómo dejo de perseguir desde el miedo y cómo cuido el vínculo cuando estoy activado.
¿Cómo puede esta persona vivir, amar y relacionarse desde un lugar más consciente, más verdadero y más alineado con su Ser Esencial?